Aunque al ahorrador español o latinamericano le cuesta todavía mirar fuera de sus fronteras en busca de oportunidades, lo cierto es que la actual globalización de los mercados permite invertir en cualquier bolsa de valores, por muy exótica que pueda parecer. China, India, México, Brasil… Aprovechar el fuerte potencial económico de estas economías está ya al alcance de la mano del pequeño inversor. Para ello, uno de los últimos productos que han comenzado a comercializarse son los denominados fondos ETF. Se trata de fondos de inversión que se pueden comprar y vender en el mercado como si se tratara de una acción. Su coste es mucho más reducido que la inversión directa en las bolsas de China o India que, por otra parte, presentan todavía muchas trabas burocráticas que impiden al ahorrador particular invertir en ellas. Apostar por los fondos ETF es la mejor manera de acercarse a los mercados emergentes con más potencial. No obstante, como todo producto que implica riesgo, conviene conocer bien su funcionamiento.
¿Qué son los ETF?
Los ETF (siglas que responden a la expresión inglesa Exchange-Traded-Funds) pueden traducirse en castellano como Fondos de Inversión Mobiliaria que cotizan en bolsa. No son, por tanto, fondos de inversión tradicionales, sino que se trata de fondos que se negocian en el parqué como las acciones. De hecho, su principal peculiaridad es que se pueden comprar y vender en el día, como si de una acción se tratase. Es decir, el inversor puede invertir con la misma facilidad en la acción de Telefónica o Santander que en un fondo ETF.
De momento la oferta de ETF es limitada y los comercializan pocas entidades. No obstante, como se trata de un producto que cotiza en bolsa, se puede contratar a través de cualquier intermediario financiero español o entidad que preste servicios de inversión (sociedades y agencias de valores, brokers on-line…) El objetivo fundamental de los ETF es replicar a un índice, es decir, reproducir de la forma más aproximada posible la evolución que tiene un determinado indicador bursátil. Por lo tanto, se convierten en la opción más atractiva para invertir en mercados lejanos de difícil acceso para el inversor particular.
Más importante aún para estos tiempos de crisis global, proporcionan una amplia gama de posibilidades al inversor: Comprar commodities -energía, petroleo, oro, etc.- invertir en indices amplios de mercados internacionales de otros paises (EEUU, China, paises europeos) invertir al inverso (a la baja) de un activo. Todas son alternativas posibles de realizar mediante los denominados ETFs (Exchange Traded Funds).
Como con las acciones, el precio de los ETF varía continuamente a lo largo del día, en función de la oferta y la demanda. El inversor los podrá vender cuando desee, durante el período de negociación de la bolsa de valores en la que estén cotizando, dando la orden de venta a su intermediario financiero.
Oferta limitada
En la actualidad, en España se comercializan 20 fondos ETF distintos. De momento, replican índices españoles, europeos, estadounidenses, de mercados emergentes y de renta fija. En concreto, los EFT sobre el Ibex-35 (el principal índice bursátil de la bolsa española) son el fondo BBVA Acción Ibex ETF, el fondo Lyxor ETF Ibex-35, el Santander ETF Ibex-35, el Santander ETF Ibex Mid Caps y el Flame ETF Ibex Small Caps.
Sobre el Euro Stoxx 50 (el principal índice de valores de la zona euro) se comercialican los ETF´s BBVA Acción DJ Euro Stoxx 50 y el Lyxor ETF DJ Euro Stoxx 50. Sobre índices americanos se comercializan los ETF Lyxor Nasdaq y Lyxor Dow Jones.
También se comercializan ETF sobre el índice Latibex (el índice de valores latinoamericanos cotizados en euros). Son el fondo BBVA Acción FTSE Latibex ETF y el BBVA Acción FTSE Latibex Brasil. Además, también existen dos fondos ETF que replican índices de renta fija (son el BBVA AFI Bonos Medio Plazo, en euros y el BBVA-AFI Monetario Euro).
El coste de los ETF
El precio que se paga por adquirir una participación en un fondo ETF depende de la valoración que haga cada gestora. Además, hay que tener en cuenta una serie de gastos asociados. Por ejemplo, todos estos fondos aplican una comisión de gestión que oscila entre el 0,15 y el 0,5%. Son, por tanto, más bajas que las que cobran los fondos tradicionales, que de media rondan el 1,2%. Como se trata de un producto que cotiza en bolsa, el inversor particular también tendrá que hacer frente a la comisión de corretaje que le imponga el intermediario que le venderá su participación en el fondo.

Los ETF más innovadores
La última novedad que ha acogido el mercado español ha sido la puesta en marcha de ETF sobre mercados emergentes, es decir sobre mercados que todavía no pueden considerarse desarrollados, pero que tienen buenas expectativas de rentabilidad. La gestora Lyxor ha lanzado hace sólo unas semanas sus ETF que replican a los principales índices de la bolsa china, india, rusa y de mercados de Europa del Este, como la República Checa o Polonia. Son los fondos Lyxor ETF MSCI India, Lyxor ETF China Enterprise, Lyxor ETF Eastern Europe y Lyxor ETF Russia.
Adrián Juliá, director de productos cotizados de Société Générale CIB en España, asegura que con estos nuevos fondos cotizados sobre índices como el chino, el indio o el ruso, el inversor español podrá beneficiarse del potencial que presentan estos pujantes mercados. “Con estos productos, es tan fácil invertir en el mercado chino o indio como hacerlo en una acción cotizada en la bolsa española”, añade.
Hasta ahora, la única forma que tenía el inversor español de acceder a este tipo de mercados era hacerlo a través de fondos de inversión tradicionales que invierten en acciones de aquellas bolsas. Existe, de hecho, una amplia gama de fondos de inversión chinos y, en menor medida, de indios y rusos. Conviene comentar, por ejemplo, la buena marcha de fondos de inversión en China como el Schroders China Oportunities o el Baring Hong Kong China, que acumulan rentabilidades del 80% este año. La diferencia principal entre los ETF y este tipo de fondos tradicionales es que en los primeros trata de reproducirse el comportamiento de todo un índice bursátil, mientras que en los segundos son los gestores de cada producto los que deciden en qué acciones concretas invertir. Por tanto, también el coste para el inversor particular es mayor si contrata uno de los segundos fondos que si suscribe un ETF.
¿Cuánto se gana con un ETF?
Antes de invertir en un ETF conviene mirar las perspectivas de rentabilidad que presenta el mercado en concreto en el que se desee invertir. Al tratarse de un producto cotizado, nunca se conocerán de antemano las ganancias que puede conseguir un inversor. De hecho, como ocurre con las acciones, los ETF pueden dar ganancias o pérdidas, según sea su evolución. Se trata, por tanto, de un producto de riesgo, no adecuado para los ahorradores más conservadores, que no quieran correr riesgos con su dinero.
En este sentido, los ETF que invierten en mercados emergentes se presentan como una oportunidad de inversión para los inversores más agresivos, ya que las expectativas de crecimiento de estas economías siguen siendo muy positivas. El Producto Interior Bruto (PIB) de China, por ejemplo, creció entre enero y septiembre un 11,5% respecto al mismo periodo del año pasado. Por su parte, la economía india creció un 9,3% en el primer trimestre (abril-junio) del presente año fiscal. Desde la gestora Threadneedle estiman que con la economía estadounidense en recesión debido a la presión de un entorno de créditos muy estricto, la demanda de los mercados emergentes será un soporte fundamental para la economía global. “Se espera que China, India, Hong Kong y Rusia crezcan más del 5% entre este año y el que viene”, añaden.
Últimas Observaciones
De ETFs hay para todos los gustos y para entretenerse. Sin embargo es necesario tener un entrenamiento básico para intervenir con ellos. La información disponible en nuestra web y en Internet es muy amplia. Algunos han sido creados desde hace años y han probado su eficiencia al copiar el desarrollo de los grandes índices del mercado, especialmente de EEUU.
A éstos se agregaron las copias de determinados sectores de actividad de la economía. En estos casos se compran efectivamente los productos subyacentes. Y con su ticker particular podemos seguir su cotización minuto a minuto en los mercados internacionales.
Vienen luego los commodities. Algunos como el GLD compran el subyacente, en este caso el oro, y el costo de la gestión es mucho menor que el de invertir en un fondo de inversión en oro ya que sólo es la diferencia entre el precio del disponible (spot) y el de GLD en las bolsas (a diferencia de tener un gestor analizando una cartera al que hay que pagar).
Pero no todos los ETFs compran el subyacente. El petroleo es un caso: es generado mediante ingeniería financiera con instrumentos derivados, especialmente futuros. O sea que no tenemos exacto conocimiento de cómo son gestionados.
Los ETF inversos o contrarian son creados con ventas en short y venta de futuros, están apalancados mediante esos instrumentos. No es una gestión sencilla ni para el administrador y ni para el que compra el producto. Además hay que tener epecial cuidado: Su volatilidad no es proporcional. Cambia con las variaciones del mercado. No son activos que se puedan manejar pasivamente “compro y espero”, si no que requieren una gestión al menos diaria de la inversión. Dicho esto, aprender a gestionar una inversión en ETFs de este tipo tampoco es dificil, sólo hay que prestar atención y ser un Day Trader responsable. Los miles de inversores diarios alredor del mundo que viven MUY bien comerciando estos instrumentos lo demuestra.
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