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¿Habría o no que acabar con las stock options?

Mayo 14th, 2008 por Prophet Leave a reply »

El 28 de agosto Cendant anunciaba que en breve empezaría a registrar como gastos las stock options (opciones sobre acciones). Así, la empresa se unía a la larga lista de negocios que abandonaban su forma tradicional de contabilización. Pero ese mismo día, Cendant también hacía otra declaración: esperaba reducir las emisiones de stock options para sus trabajadores y en su lugar utilizar la concesión de acciones (sujeta a ciertas votaciones y reglas de transferencia, restricciones temporales u otras limitaciones). Esta decisión ha colocado a Cendant – un grupo de propiedad inmobiliaria y viajes de Nueva York con ingresos de 8,9 billones de dólares el pasado año-, a la vanguardia de un movimiento de oposición a los incentivos basados en opciones de compra sobre acciones, y de retorno a un sistema más tradicional de recompensar el rendimiento laboral.

Sin embargo, algunos profesores de Wharton cuestionan este enfoque, advirtiendo que el abandono brusco de las stock options podría, a fin de cuentas, perjudicar los resultados de la empresa. Es más, creen que a pesar de los recientes abusos, las stock options siguen siendo una manera válida para conseguir el máximo rendimiento de los directivos. No obstante, también añaden que el actual modelo de retribuciones a través de stock options debería modificarse para que los altos ejecutivos se preocupasen en lograr resultados satisfactorios en el largo plazo en lugar de intentar disfrazar las cifras del corto plazo.

Para la gran mayoría, las recientes noticias sobre las stock options se han concentrado en la presión que inversores, políticos y miembros del consejo de administración como Warren Buffett han ejercido sobre las empresas para que en sus cuentas de resultados se reflejen los sistemas de retribuciones basados en stock options. Como siempre, las aclaraciones han sido relegadas a simples pies de página que pueden ser fácilmente pasados por alto por aquellos que analicen los informes financieros.

En respuesta a tal presión, las empresas -desde Allstate y General Electric, pasando por General Motors hasta el Washinton Post-, han indicado que a partir de ahora reflejarán el valor de las retribuciones basadas en stock options en sus informes financieros.

Las declaraciones de Cendant –esto es, que reduciría el uso de las stock options-, aparentemente no tuvo mucho impacto en los medios de comunicación. Pero esto no significa que no haya muchos partidarios de la eliminación de las stock options. Por ejemplo, Charles Peck, especialista en retribuciones en The Conference Board, observa que empresas e inversores están poniendo énfasis en volver a lo que él llama ‘resultados financieramente reales’. “Hay una tendencia a alejarse de los caprichos a corto plazo de los mercados de valores y de las retribuciones basadas en stock options” explica Peck. ”Este modelo debería ser reemplazado con gratificaciones u otro tipo de incentivos basados en dinero o equivalentes”.

James A. Knight, especialista en retribuciones a altos ejecutivos en Mercer Human Resource Consulting, sostiene que las stock options promueven la obtención de buenos resultados accionariales, los cuales no siempre son consecuencia de unos buenos resultados de explotación. En un reciente número del Journal of Business Strategy, Knight señala que “los accionistas quieren que los ejecutivos sigan obteniendo buenos resultados de explotación independientemente de cual sea la cotización de las acciones.”

Knight opina que mientras las stock options son ‘pagos por resultados logrados’ (en el sentido de que sólo si las acciones suben se remunera al ejecutivo), un modelo diferente que consista en pagos basados en los resultados de explotación “puede se una oportunidad para que los intereses de los ejecutivos y los accionistas coincidan. ¿Significa esto que se pagará menos a los ejecutivos? No, pero cambiará la manera en que se les retribuye. Los pagos según resultados están directamente relacionados con los resultados de explotación” y pueden materializarse de diversos modos “entre los que se incluyen la concesión de acciones, las stock options y/o en metálico”.

Los resultados de explotación están relacionados con la actividad financiera (normalmente con alguna medida de las pérdidas o ganancias) determinada por la empresa. Por el contrario, el incremento o caída de la cotización de las acciones de una empresa -que pueden ser afectados por circunstancias externas, expectativas futuras y otros factores–, pueden por tanto no siempre estar en consonancia con los resultados de explotación. Encaminándose hacia un sistema de retribuciones basado en mayor medida en la concesión de acciones y menos en stock options, Cendant parece estar adoptando una estrategia similar a la defendida por Knight. Pero, ¿harán lo mismo otras empresas?

Peck dice que todavía no es capaz de responder a esa pregunta. “Es demasiado pronto para decir si Cendant es un líder o simplemente un caso único” explica. ”Aunque no me sorprendería que otras empresas siguieran su ejemplo. En parte por verse obligadas a contabilizar los gastos de las stock options, lo cual podría ser equivalente en los libros contables a los otros tipos de retribuciones. Además, aunque los problemas de empresas como Enron y Worldcom no estaban directamente ligados a las stock options, en el aire existe cierto desencanto con las stock options que parece estar relacionado con la publicidad generada por“ lo que le ha ocurrido a estas empresas.

Los incentivos para disminuir la confianza en las stock options podrían ser reavivados por informes como el elaborado recientemente en CFO.com, en el que se cita a Bill Miller -directivo del fondo Value Trust, buque insignia de Legg Mason-, partidario de la total eliminación de las stock options. Argumentando la mejora de la confianza de los inversores, el informe señala que Miller apoya la prohibición de las stock options “ya que cualquier cosa que se pueda lograr mediante las stock options puede conseguirse concediendo directamente acciones. Y esta opción no presenta ninguna de las desventajas de las stock options”.

Los billones de dólares que gestiona Miller, y la reputación que tiene el fondo al ser el único en superar al índice S&P 500 en cada uno de los últimos once años hasta 2001, añaden un considerable peso a sus declaraciones. No obstante, John Percival, profesor asociado de finanzas en Wharton, no está de acuerdo. Desde su punto de vista, las stock options –si tienen la adecuada estructura y utilización–, son una manera muy efectiva de recompensar a los directivos. “Mediante la concesión de acciones se premia a los directivos independientemente de lo que ocurra con su cotización, ya que las acciones siempre tendrán algún valor” explica Percival. “Las stock options, si son referenciadas correctamente, premian a los directivos únicamente si crean valor”.

Sin embargo, Percival si sostiene que los sistemas de retribuciones basados en acciones y stock options ilimitadas podrían conducir a comportamientos ineficientes por parte de la directiva. “Los directivos con muchas acciones y opciones sobre acciones no están muy diversificados y por tanto no piensan como los accionistas que sí lo están” explica Percival. “Los accionistas diversificados desearían que los directivos asumiesen ciertos riesgos que sin embargo éstos no asumirán si toda su riqueza (capital humano y otros), está ligada a una única empresa”.

Del mismo modo, el profesor de contabilidad de Wharton David F. Larcker cree que sería un error eliminar las stock options como modo de retribución. Sin embargo, también cree que la concesión de stock options que tienen por sí mismas un valor intrínseco por emitirse ‘in the money’ (es decir, cuyo valor de mercado supera al precio de adquisición), será con el tiempo reemplazada por un modelo diferente.

“Eliminar simplemente las stock options como forma de retribución es una idea un poco ingenua y una reacción inmediata ante el problema detectado” dice Lacker. “En primer lugar, las malas prácticas empresariales no se deben en su totalidad a las stock options. Es más, investigaciones indican que las opciones sobre acciones constituyen importantes incentivos para los directivos y son una parte integral de los programas de retribuciones”. Pero Larcker espera que se dejen de utilizar las opciones ’in the money’ para emplear en mayor medida las opciones ‘out of the money’ (básicamente opciones cuyo precio en el ejercicio es superior al precio actual de mercado).

Según Larcker, el principal problema es hacer que el objetivo de los directivos sea el crecimiento. En su actual -y todavía en marcha- investigación en la que también participa el profesor de contabilidad de Wharton Richard Lambert, se muestra como las stock options con primas proporcionan mayores incentivos a los ejecutivos que las opciones ’in the money’ o ’at the money’. “Se deberían premiar muchas opciones”, dice Lambert, “pero el precio en el ejercicio debería ser muy superior a la cotización actual; superior al 50% o más”.

Para que los beneficios de estas opciones se materializasen, los directivos tendrían que tomar decisiones de inversión que generasen resultados positivos y que convencer a los mercados de que la empresa (y por consiguiente sus acciones) tiene un valor intrínseco mayor que el valor actual de mercado. Sin embargo, Larcker señala que incluso si la estrategia y el modelo empresarial de la compañía son sólidos, una crisis general en el mercado de valores puede también hundir las cotizaciones de empresas bien gestionadas. “Sería una buena idea tener un programa competitivo con muchos tipos de incentivos que eviten estos escenarios” argumenta. “Es un buen modo de desalentar los deslices financieros”. La tendencia a adoptar un sistema de retribuciones basado en primas sobre las acciones está en auge -añade-, con cerca de 50 empresas como o Air Products & Chemicals, Baxter International, Chubb, y Gap que adoptan este enfoque.

De todos modos, una combinación de factores–desde la inestable economía posterior al 11 de septiembre hasta los recientes escándalos que afectan los antiguos iconos empresariales-, parece haber provocado una serie de cambios en la forma en que se llevan los negocios. Podría ser prematuro afirmar que las stock options serán eliminadas o bien modificadas radicalmente, pero puede que sea posible afirmar -tal y como lo hizo Knight-, que “las increíbles retribuciones conseguidas gracias a las stock options o a los acuerdos especiales para directivos -tal y como fue el caso de Global Crossing-, pertenecen al pasado”.

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